oct

30

2016

Enfréntate con éxito a los desafíos aliándote con tus emociones

Image of businesswoman balancing with items in palms

A lo largo de nuestra vida profesional y personal nos va a tocar enfrentarnos a muchos desafíos, tales como hablar en público, superar una entrevista de trabajo, vender nuevas ideas a clientes, tener conversaciones difíciles o pedir ayuda a alguien sin tener la certeza de que nos la va a prestar. Dependiendo de nuestra experiencia y habilidad, cada una de estas situaciones nos podrá resultar más o menos desafiante, pero siempre podemos mejorar, e incluso llegar a la excelencia, si integramos nuestra parte emocional.

Aunque hay muchas investigaciones que demuestran que las emociones desempeñan un papel importante a la hora de enfrentarnos con éxito a situaciones difíciles, lo cierto es que en la práctica tendemos a dejarnos llevar por ellas sin control alguno o bien a reprimirlas y a apoyarnos tan solo en nuestra parte racional. Si logramos que esta trabaje en equipo con nuestra parte emocional de forma controlada y consciente, nos sentiremos más seguros, conseguiremos transmitir con más autenticidad y entusiasmo nuestras ideas y esto, a su vez, nos ayudará a conectar más fácilmente con nuestros interlocutores y a inspirarles más confianza.

En mis talleres y sesiones personales entreno y guío a las personas para mejorar su rendimiento ante situaciones desafiantes integrando las emociones. Los aspectos a los que presto atención para ayudar a las personas a aliarse con sus emociones son:

Desarrollar la autoconciencia emocional e integrar emociones

No podemos trabajar con las emociones sin primero familiarizarnos con ellas. Necesitamos saber reconocerlas, tomar conciencia de aquellas que están más presentes cuando nos enfrentamos a este tipo de situaciones, lo que las provoca y cómo se manifiestan en el cuerpo y en nuestra conducta. Para poder lograrlo, recomiendo observarse en estas situaciones con desapego, como si nos estuviéramos viendo desde fuera, sin juzgarnos. Esta práctica nos ayudará a tomar conciencia de nuestros patrones con una distancia que nos ayudará a ganar objetividad y nos facilitará la integración de las emociones.

Por otro lado, podemos tratar de aceptar la emoción sin darle demasiado protagonismo. Esto se consigue prestando atención al aspecto físico de la emoción, que aparece como un movimiento en el cuerpo. Si respiramos con nuestra atención centrada en el sitio exacto en el que se está manifestando la emoción, conseguiremos diluirla y apartar los pensamientos angustiosos sobre lo que va a acontecer.

Conectar con fortalezas y valores profundos

Para conectar con tus emociones positivas y prepararte para fluir en una situación desafiante, es importante que repases tus logros, los obstáculos que has superado y las capacidades que has desarrollado al hacerlo. Esto te ayudará a conectar con tus fortalezas y automáticamente hará que surjan en ti emociones que te empoderen y aumenten tu autoconfianza. También es importante que le encuentres un sentido más profundo a lo que vas a realizar, preguntándote qué te aportará y por qué es importante para ti lo que vas a hacer. Así lograrás estar más motivado y podrás trasmitir tus ideas con más entusiasmo.

Practicar la postura de poder

La psicóloga social de Harvard, Amy Cuddy, nos facilita una técnica corporal para conectar con emociones positivas y el poder personal a través de la postura. Según sus investigaciones, una postura abierta y erguida (por ejemplo, como la de la “Mujer Maravilla”), incrementa nuestros niveles de testosterona, la hormona responsable, entre otras cosas, de generar autoconfianza. Recomienda practicarla durante dos minutos antes de una situación desafiante para mejorar nuestro rendimiento. También debemos prestar atención a cualquier indicio de una postura de indefensión (encorvamiento, brazos o piernas cruzadas, cabeza baja, etc…) para corregirla ya que refuerza el sentimiento de inseguridad, minando nuestra confianza y perjudicando nuestro desempeño. Los resultados de los estudios realizados por Amy Cuddy ponen claramente de manifiesto que para este tipo de situaciones puntuales en las que debemos mostrar lo mejor de nosotros mismos, las técnicas corporales centradas en la postura nos ayudan a integrar actitudes y sentimientos de autoconfianza más fácilmente en comparación con otros métodos más racionales. Si quieres conocer más detalles sobre esta técnica, te recomiendo que leas su libro Presencia (2016), en el que están detallados los resultados de sus investigaciones. También puedes ver una de sus charlas en este enlace: Amy Cuddy: El lenguage corporal moldea nuestra identidad

Te animo a que reflexiones sobre las prácticas que te he propuesto, profundices en ellas y las vayas integrando en los próximos desafíos que se te presenten. ¡Te deseo mucho éxito!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies